Los búlgaros de leche, también conocidos como kéfir, son colonias vivas de bacterias y levaduras benéficas. Tienen aspecto de pequeños gránulos blancos o gelatinosos (similares a la coliflor) y se alimentan de la lactosa de la leche, transformándola en una bebida fermentada rica en probióticos.
¿Para qué sirven?
Mejoran la digestión: Ayudan a regenerar y equilibrar la flora intestinal (microbiota). Son excelentes para tratar problemas de estreñimiento, colitis o diarrea.
Aumentan las defensas: Fortalecen el sistema inmunológico, previniendo infecciones.
Facilitan la digestión de lácteos: Al consumir la lactosa de la leche, su producto (el kéfir) es mucho más tolerable para las personas con intolerancia a la lactosa.
Aporte nutricional: Son fuente de calcio, magnesio y vitaminas del complejo B, ayudando a mantener los huesos fuertes
.
Los búlgaros de leche, también conocidos como kéfir, son colonias vivas de bacterias y levaduras benéficas. Tienen aspecto de pequeños gránulos blancos o gelatinosos (similares a la coliflor) y se alimentan de la lactosa de la leche, transformándola en una bebida fermentada rica en probióticos.
¿Para qué sirven?
Mejoran la digestión: Ayudan a regenerar y equilibrar la flora intestinal (microbiota). Son excelentes para tratar problemas de estreñimiento, colitis o diarrea.
Aumentan las defensas: Fortalecen el sistema inmunológico, previniendo infecciones.
Facilitan la digestión de lácteos: Al consumir la lactosa de la leche, su producto (el kéfir) es mucho más tolerable para las personas con intolerancia a la lactosa.
Aporte nutricional: Son fuente de calcio, magnesio y vitaminas del complejo B, ayudando a mantener los huesos fuertes
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